De suma necesidad

ricardo_montes_15Recuerdo que hace unos años, cuando dirigía la extinta Editora Regional, y al hilo de varios tomos divulgativos en torno a la Antropología (de Luis Álvarez), el Arte (Cristóbal Belda y el recientemente desaparecido Elías Hernández) y alguna nueva reedición de la Historia de Murcia, el espléndido libro de José M. Rodríiguez Carrión, le ofrecí a Antonio Viñao, la persona a la que consideraba más capacitado para captar la totalidad de lo que ha sido la enseñanza en Murcia, la posibilidad de ejecutar dicha tarea, empresa que no juzgó conveniente abordar dada la complejidad ajena y las prioridades suyas. Se quedó un agujero en materia tan esencial -potenciada desde el siglo XX con los regeneracionistas y con Costa a la cabeza, olvidado en etapas anteriores, y perdura el vacío porque este libro, salvo excepciones de algunos de los autores, se limita a la primera fase de la enseñanza, a los llamados maestros de primeras letras, a los de la Eso actual, sin contar con la enseñanza secundaria —la de los maestros de gramática— ni, por supuesto, a la enseñanza universitaria, esa que ahora cumple cien años gracias a los desvelos del Patronato para la Cultura en Murcia, a Jara Carrillo y a don Andrés Baquero Almansa, que hubiera sido el primer rector de no mediar su muerte pocos días antes de la inauguración de la institucón.

Lo que nos ofrecen las 635 apretadas páginas de este volumen es el emérito trabajo de muchos —no todos— los cronistas oficiales de la Región de Murcia y de algunos personajes que se han ocupado de dichos temas directa o indirectamente. Y nos entregan trozos sueltos de algún trecho de vida, algún mojón de la existencia local o municipal, aunque hay quien, con cierta autoridad y pericia, trata de abordar doscientos o trescientos años de enseñanza en su tierra natal, en el pueblo que habitan o en el que han sido coronados como cronistas.

Y, como son muchos, hay trabajos serios, necesarios para comprender la problemática general, como aquellos otros que enfocan situaciones determinadas, circunstancias limitadas a un ámbito concreto. Ahora, eso sí, todos coinciden en mostrar las raquíticas condiciones en las que se ha desenvuelto la enseñanza primaria en Murcia, las duras condiciones de vida de los maestros de escuela, la poca higiene de los locales en donde debía desarrollarse la enseñanza, la desidia de los Ayuntamientos para pagar a sus profesores, los escasos materiales de los que se disponía para llevar a cabo los trabajos, la baja preparación de los maestros. Más que una evolución de los hechos, se nos remite en el libro a la desatención del Estado de los asuntos escolares, mucho más en esta tierra en donde, como se ha indicado, el analfabetismo alcanzaba cimas y cumbres, motivo por el cual, aunque hay mentes esperanzadoras desde los años sesenta, Murcia ha vivido de espalda a esa realidad educativa y pedagógica.

Tierra atrasada, tal como muestran uno a uno casi todos los cronistas que han dado cuenta, echando mano a los archivos y a los documentos, a las actas municipales y a las leyes, en donde hay pueblos murcianos que han recibido escuela muy tardíamente, en tiempos muy cercanos a los nuestros.

Meritorio y necesario trabajo este que nos permite acercarnos a casi todos los pueblos de la región, a sus instituciones educativas, a la enseñanza pública y privada, y que deja traslucir la necesidad que se tiene de contar con aquel libro inédito que he mencionado al principio.

Este llena un hueco grande, será necesario recurrir a él siempre que se pretenda abarcar el proceso completo porque persigue abarcar lo que dio de sí la enseñanza a lo largo de doscientos años de dura existencia, cuando los políticos legislaban para incumplir —puede que con más intensidad que ahora—, en el momento en el que no se contaba con un real para poner en escena una escuela que era obligatoria solo en los papeles.
Y lo estamos pagando todavía.

Be Sociable, Share!

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *