Existencias paralelas

Ensayo Gráfico
Este libro es fruto de la casualidad, tal y como confiesa el propio autor en la introducción a esta edición. Sentado a orillas del Po, en Turín, a Frédéric Pajak vinieron a visitarle los espectros de dos almas atormentadas y geniales: el poeta Cesare Pavese y el filósofo Friedrich Nietzsche. Ambos vivieron en tiempos distintos, murieron jóvenes y legaron algunos de los más grandes manifiestos del genio humano. Sus espíritus sobrevolaron el plácido retiro del escritor trazando en su imaginación las líneas que luego se unirían en las imágenes que luego habrían de ilustrar una obra insólita, tanto por la lucidez de su propuesta como por una estructura muy original.

«He escrito y dibujado este libro como si se tratase de una interminable ensoñación», revela Pajak. Y fascinado por el sentido de la coincidencia, ha querido hacer confluir las trayectorias vitales e intelectuales de sus dos protagonistas, en busca de esos aspectos comunes que parecen unirles en el tiempo.

El resultado fue La inmensa soledad, un libro monumental en el que Pajak despliega su raro talento en una experiencia inédita que algunos han calificado como ensayo gráfico. Mezcla en él la expresividad de las imágenes en blanco y negro, trazadas con nervio y, a la vez, proveedoras de un raro sosiego, con unos textos en los que narra la esencia vital de sus protagonistas, así como la realidad de las épocas que les toco vivir.
Pajak explora con atención las entrañas del poeta y el filósofo en busca de las claves de la personalidad. Desguaza sus biografías para quedarse con las piezas que le sirven para ensamblar esa ensoñación. Demuele los edificios y atrapa los ambientes para reconstruirlos en su mundo creativo y envolverlos en una atmósfera irreal. Disecciona la Historia para extraer los momentos cruciales que animen a sus criaturas. Y con todo ello fabrica algo nuevo, inusitado, enigmático, evocador y, a la vez, preciso y rotundo, absorbente e hipnótico.

Es difícil dejar de leer esta obra una vez iniciada la aventura. El poderoso magnetismo de los dibujos y los textos ejercen un efecto casi narcótico: poesía y pensamiento actúan como un catalizador de los sentimientos. Inmiscuir al lector en su ensueño es quizá el propósito del autor, compartir las sensaciones de una serena tarde de otoño a orillas del Po.

Pues es Turín el eslabón que une las cadenas del poeta y el filósofo. La ciudad que les atrajo, que les embelesó y los cautivó en los momentos más intensos de sus vidas. Turín es el objeto de deseo, la gran matrona del genio, la sacerdotisa que oficia en extraño culto a la soledad.
Pajak muestra una dimensión desconocida de Pavese y Nietzsche. He ahí uno de sus valores inequívocos. Procura un descubrimiento, una epifanía en la que arte y literatura se unen para consagrar el genio.

Pero también es un ejercicio de exorcismo interior. La sombra del padre muerto cubre todo el escenario. Pajak homenajea así su memoria e intenta restañar las heridas de su inesperada y horrible pérdida, componiendo una sentida elegía en la que sus dos protagonistas esparcen las notas precisas sobre una partitura empapada de lágrimas. Esta obra extraordinaria surge de los sentimientos, un trozo del alma que el autor se arranca para compartir su trágica soledad.

Be Sociable, Share!

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *