La pureza del lienzo de la cotidianeidad

La prestigiosa escritora  americana Alice McDermott vuelve a alumbrar con la obra Alguien, publicada por la editorial Libros del Asteroide, una novela sobresaliente en la que el lector se convierte en testigo del recorrido vital que experimenta Marie Commeford a lo largo de setenta años.

Con una estructura narrativa aparentemente desordenada, pero que sí responde a un peculiar orden cronológico, se cuela en la cotidianeidad del barrio de Brooklyn de la mano de su protagonista y narradora que pasa por todas las etapas a las que se enfrenta el ser humano: infancia, adolescencia, madurez y vejez.
De esta manera, nos adentramos en las vicisitudes por las que pasa Marie y su humilde familia en Nueva York. Pero no sólo aparecen episodios de sus vidas; los acontecimientos más sobresalientes que marcan la vida del vecindario que los rodea también desfilan por las páginas de esta novela. Y, como consecuencia, todo el mapa de emociones que estos hechos les suscitan a los personajes de Alguien: la alegría y  la felicidad que llevan a aparejados el amor, la celebración de una boda o un nacimiento; la desdicha y la pena que causa la enfermedad y la muerte de seres queridos; la sorpresa de encuentros inesperados y determinantes  o la ingenuidad con la que se acerca un niño a una circunstancia tan dolorosa como el alcoholismo de su progenitor o la indiferencia con la que afronta la pérdida de vocación de un hermano que parece haber nacido para tomar los hábitos.

Sin embargo, la auténtica maestría de McDermott reside en el hecho de abordar el día a día desde la sutileza y la profundidad que desprende cada una de sus frases; una particular forma de escribir que tiene la capacidad de atrapar al lector que anhela hallar en cada frase la magia literaria que esta autora es capaz de imprimirle a la rutina.

La forma de contar historias de esta novelista americana se puede asimilar a la manera en que un pintor elabora un cuadro: con pinceladas, pequeñas, breves y delicadas que elevan su relato a la categoría de brillante, a pesar de no destacar por la originalidad de su temática, poseer un ritmo trepidante o una trama compleja, puesto que se limita a abordar la normalidad de la existencia.

Pero precisamente es su capacidad para desgranar retazos de la vida con un estilo elegante, sereno y sin vacilaciones lo que destaca de una prosa con la que fácilmente nos podemos sentir todos identificados.

Una novela para asomarse a lo ordinario desde la belleza que destila la pluma de Alice McDermott.

Be Sociable, Share!

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *